ENTREVISTA: “GUILLERMO RUBALCABA”

Por: Juan Carlos Angel L. (El Sonero de Barrio)

Hablar de Rubalcaba en Cuba es hablar de música, como que es una de las dinastías cubanas de mayor tradición y aporte a los ritmos de la isla, y que por generaciones han ido difundiendo su arte y su talento traspasando las barreras de su país y convirtiéndose en emblemas de la música popular de la mayor de las Antillas.

Con ocasión del Festival de Jazz el maestro Guillermo Rubalcaba apareció en la capital antioqueña formando parte del colectivo de Diego “El Cigala”, en compañía de otros legendarios: el conguero Tata Guines y el percusionista José Luis Quintana mejor conocido como Changuito. La labor de estos veteranos fue recibida con verdadero beneplácito por los asistentes al concierto. El maestro Rubalcaba en particular deleitó a los medellinenses con sus solos de piano y la interpretación de algunos de los clásicos de la música cubana. Guillermo Rubalcaba se inició en la Orquesta Aserrín de Felito Ruiz interpretando el violín y quien ha trabajado con Enrique Jorrín, Odilio Urfé, Omara Portuondo, Barbarito Diez, Blanca Rosa Gil y Pancho El Bravo entre otros, lo que nos da una dimensión del longevo maestro cubano. Haciendo gala de su gentileza y amabilidad con sus admiradores el maestro cubano entregó las siguientes declaraciones.

P. Maestro, ¿Cuál es su nombre y fecha de nacimiento y más detalles?

R. Mi nombre es Guillermo González Camejo, nací en Pinar del Río, el 19 de enero de 1927, te quiero aclarar que hace pocos días nos dimos cuenta que en la inscripción colocaron el 10 de enero, pero en los papeles legales aparece el 19.

P. ¿Cuáles fueron sus primeros profesores de piano?

R. Mi primera profesora fue mi hermana mayor Zoila González, en la actualidad vive tiene 89 años y todavía la buscan infinidades de niños para perfeccionar el aprendizaje del piano. Luego mi papá habló con una señora que daba clases en la Academia Orbón, ella era una profesora muy buena, que se llamaba María Teresa Alea, daba clases de piano, como yo ya tenía teoría en solfeo porque mi padre y mi hermana ya me habían enseñado, eso me ayudó mucho. Después conocí a un señor que era afinador de pianos que se llamaba Zacarías Alfonso, iba mucho a donde él y me quedaba mirando como él afinaba los pianos, un día me dijo: oye ¿te gustaría aprender lo que yo hago? ya que todos los días vienes a mirar; le dije que sí y él me enseñó cómo se hace, yo tenía como 13 años y a través del tiempo aprendí y trabajé afinando pianos.

P. ¿Cómo fueron sus inicios y su trayectoria musical?

R. Mis inicios fueron con mi padre, que se llamaba Jacobo González Rubalcaba; era compositor, arreglista, director de orquesta y tocaba la trompeta y el trombón, dirigía una orquesta típica de viento en Pinar del Río, además fue director de la Banda del Ejercito del mismo lugar, después se retiró y formó una orquesta con mi hermano José Antonio que tocaba el clarinete y yo tocando el saxofón (aun no tocaba el piano), formamos así una jazz-band, que se llamaba Montecarlo, por esa época trabajamos en un club de Pinar del Río, que se llamaba el Rumayor. Después integré un grupo con jóvenes que teníamos como 15 años, la banda se llamaba Ases del Ritmo de Pedrito Ruiz y era una típica.

Luego trabajé con la jazz-band de Rolando Lluis y toqué en conjuntos como el de Helio Rivera, el Edén Piñareño, con Rolan Lluis tuve mi primera experiencia fuera de Cuba, yo tenía como 19 años, me llamó él y me dijo que tenía un viaje a Venezuela con la orquesta con la cual se ganó un concurso que se llamaba “Sin azúcar no hay país”, el premio era ese viaje pero no me querían dejar salir por la edad y le tuvieron que pedir permiso a mi padre. En ese viaje, tuve la oportunidad de conocer a Toña la Negra y la orquesta de Xavier Cugat, luego me buscaron para tocar con la orquesta de ICR, la cual acompañaba artistas; en ella estaban Jesús Núñez, Helio Valdez, Enrique Jorrín, Richard Egües y Rafael Lay; en esa orquesta que se armó había una persona que le dice a Jarrín: oye, tú andas buscando un pianista, te presento a Guillermo Rubalcaba; el, me dijo: oye, quiero que vayas a mi casa para mostrarte unas partituras y te quedarás aquí con mi orquesta, Por esa época en 1963 yo estaba tocando en el club Barbarán, con un grupo que tenía allí que se llamaba El Combo de Rubalcaba, acompañábamos artistas como a Centurión, y a los Hermanos Bermúdez.

En el año 1964 se le presenta a Jorrín un viaje para África donde estuvimos cerca de un año, cuando regresamos la orquesta se separa porque tenían problemas. Entonces me llama Odilio Urfé, para que integre la Orquesta Típica de Concierto de la que Odilio Urfé era el director, además trabajaba en el ministerio; empezamos a trabajar y yo implementé mi estilo, entonces cuando íbamos a trabajar a diferentes lugares la gente decía: va a tocar la Típica de Rubalcaba, ya no se decía la Típica de Concierto. Entonces en el año 1973 el ministerio me pone de director y le otorga el nombre de la Orquesta Típica de Rubalcaba, hasta el día de hoy que la orquesta se mantiene con el mismo nombre.

P. Maestro ¿Cuál fue su pianista favorito, en el que usted se influenció y tomó como ejemplo?

R. Recuerdo por la década de los años 40 una gran orquesta, que se llamaba Arcaño y sus Maravillas, la cual tenía un pianista que se llamaba Jesús López, me gustaban las improvisaciones que él hacía, era un gran charanguero y tenía un estilo propio. Ese fue uno de los pianistas que me llamaba mucho la atención, la gente decía que yo me parecía mucho a él, porque en las arrancadas de los danzones nadie lo hacia como él, yo aprendí a hacer los solos que él hacía y la gente decía en La Habana “el único que toca parecido a Jesús López es Rubalcaba”. Los guisados que yo hacía en el piano eran distintos a los demás y la gente decía que yo tocaba muy similar a él, me gustaba mucho esa orquesta radiofónica, era una maravilla, donde hoy en día existiera esa orquesta, la gente se quedaría asustada porque estaba muy adelantada en la armonía. Tenían en el bajo a Israel López Cachao, en el piano a Arcaño, en la flauta a Enrique Jarrín, en los violines a Enrique Valdés; cuando esa orquesta comenzaba a tocar parecía una sinfónica.

P. Maestro, cuéntenos un poco de sus hijos y de su esposa.

R. Mi esposa se llamaba Yolanda Fonseca Oliva, ella es la madre de mis hijos y fue la encargada de la disciplina para que ellos fueran buenos músicos y personas responsables. Mis hijos son: el mayor que se llama Julián y toca el bajo, el otro era Jesús que ya falleció y tocaba el piano y Gonzalito que es el menor, a él desde niño le gustaba la percusión; una vez, que él cumplió años le regalé una batería y formé un grupo con ellos y otros amigos de la escuela; yo tocaba el saxofón, Jesús el piano, Gonzalito la batería, las cosas que hacía Gonzalito en la batería la gente no lo podía creer, era totalmente ritmático, cuando lo llevaba a la escuela de música me decían: él no tiene cualidades para el ritmo, yo le decía a la profesora; podemos hacer una cosa, yo le puedo enseñar a usted un círculo armónico sincopado y si Gonzalito no lo toca y usted lo toca, él no entra a la escuela, pero si él lo toca qué va a pasar y la profesora me dijo: no, no, no, no hay necesidad de eso, A él le cogieron miedo y allí mismo lo aceptaron, terminó de estudiar percusión con 22 años, entonces la profesora le decía oye por qué no estudias piano, ya que él recibía piano complementario pero él decía: que el piano es para las mujeres y la mamá le decía oye y tu papá ¿qué es entonces?, de este modo se convenció, estudió piano y se convirtió en tremendo pianista.

Una vez Guillermo Barreto el percusionista lo vio tocar en un programa de televisión la batería y me dijo que él no concebía que un niño tocara así de bien, Años más tarde lo vio ya profesionalmente tocando el piano y me dijo ¡oye Guillermo, ¿Quién es el pianista? Y le contesté: el hijo mío, ¿ese es el que yo vi de niño tocando batería? Pero si es un genio. La tradición sigue, tengo 5 nietos: dos de Jesús y tres de Ronzalito, todos están estudiando música.

P. ¿En cuáles proyectos ha participado y cuál es su actualidad?

R. He participado en algunos proyectos con Juan de Marco, él me fue a ver y me dijo que quería formar una orquesta con músicos de tradición para llevarnos al extranjero, allí estaban Teresa García Caturla, Raúl Planas, Puntillita, Pío Leyva, Félix Baloy, Ibrahim Ferrer. Esta orquesta fue Afrocuban All Star, la idea fue de Juan de Marco, de allí salio Buena Vista Social Club. También estuve con los Soneros de Verdad dirigida por Luis Frank, allí estaban José Artemio Castañeda “Maracaibo”, Pío Leyva, Teresa García Caturla, Papi Oviedo; en estos momentos estoy con el Bar At Buena Vista, con en el que llevamos cuatro años viajando, en él están músicos como José Artemio Castañeda “Maracaibo”, Reinaldo Creagh, el de la Vieja Trova Santiaguera, Leo Vera, entre otros; tocamos jazz, boleros, sones y guarachas, el grupo tiene muchas variantes, también nos acompañan bailarines, el proyecto ha gustado mucho Ahora también estoy trabajando con (Diego) “El Cigala”, quien me vio tocando en Berlín con el Bar At Buena Vista y me llevó a trabajar con él.

El Maestro Rubalcaba hace parte de la última grabación del cantaor español titulado “Dos Lágrimas” donde nuevamente Diego Ramón Jiménez “El Cigala” acude a la cantera cubana de músicos veteranos para una nueva producción en la que se destacan temas como Dos Gardenias Historia de un Amor, Maria La O y Si te contara; donde podremos apreciar el arte y la musicalidad de Guillermo Rubalcaba dando continuidad a la leyenda.

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