“YAYO, EL INDIO”: GABRIEL ELADIO PEGUERO VEGA

Por Julio Ramírez B.

Por estos días se ha vuelto a nombrar la población boricua Juana Díaz, justamente debido a la desaparición de el salsero juanadino Humberto Luís “Tito” Gómez celebre interprete de la música del caribe. Hoy nos vamos a referir a otro recordado nativo de esa municipalidad el Señor Gabriel Eladio Peguero Vega conocido en el ámbito musical como “Yayo El Indio”.

Al investigar sobre Yayo hay una constante entre los que lo conocieron: excelente interprete y gran persona, una institución que durante cerca de 60 años tuvo la oportunidad de recrear los diferentes ritmos de la música de las antillas, no le fue indiferente una guaracha o un bolero, lo mismo un guaguanco que una cumbia, calipsos o plenas, coronando su prestigio como uno de los emblemas del movimiento salsero, siendo una de las figuras mas representativas de las famosas descargas neoyorkinas de la época de los 60´s, amen de cantante reconocido de la famosa Sonora Matancera.

Nacido el 18 de marzo de 1920, hijo de padre dominicano y madre puertorriqueña, se traslado con su familia a la edad de seis años a Santo Domingo y concretamente al barrio Villa Francisca, de donde era originario su padre, un sastre de profesión, cantante y guitarrista por afición. En esos lares y cerca de su vivienda se estableció el barítono Eduardo Brito quien no ahorro esfuerzos para motivar al pequeño de ocho años a cultivar el canto, ya que mostraba disposición y talento para hacerlo; según lo cuenta Don Miguel López Ortiz en una semblanza sobre el interprete publicada por la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

La familia Peguero regresa a la isla del encanto por el año 1935 y los cronistas señalan los comienzos artísticos de Yayo en la ciudad de Ponce “La Perla del Sur” ciudad musical por excelencia como integrante de la Orquesta Pilot donde alternaba con otra futura leyenda boricua: Ruth Fernández. Su siguiente agrupación fue la Orquesta New While en el año 38, pero su nombre comenzó a cobrar importancia a nivel nacional al ser seleccionado por el Maestro Julio Alvarado para ocupar la vacante dejada por Alfonso Gómez “Fatty” fallecido trágicamente y quien era el vocalista de la Orquesta Casino de Ponce en 1941, fue en esa agrupación donde grabo por primera vez, plasmando el bolero “Bésame otra vez”; según afirmación del Sr. López Ortiz, parece que el interprete boricua desfilo por otras orquestas durante periodos cortos antes de su primera grabación pero no hay información verificable en este aspecto.

Encontrándose en San Juan actuando en uno de los mas prestigiosos hoteles de la ciudad es contactado por ejecutivos de la Columbian Broadcasting System para que viaje a New York y se enrole con un quinteto latino que buscaba un interprete, ese grupo era el del trompetista ponceño Celso Vega, quien trabajaba para la Cadena de las Americas, una radio de amplia cobertura que cubría casi toda América ofreciendo esparcimiento al publico hispanoamericano y a los soldados asignados a los frentes de batalla, no olvidemos que por esa época la humanidad era sacudida por la segunda guerra mundial. La Cadena de la CBS y NBC contaba con artista de la talla de Bing Crosby, Frank Sinatra y en la parte latina le permitió a Yayo alternar con artistas como Néstor Mesta Chayres, Carlos Ramírez, Juan Arvizu, Pedro Vargas, Ramón Armengol y otros grandes intérpretes de la canción.

En entrevista concedida al musicólogo Cesar Pagano en el año 1982, donde narra esa época, el interprete se lamenta de no haber continuado por esa senda donde considera que fue su mejor etapa artística y que seguramente le hubiera significado fama y riqueza, el contrato con la CBS se prolongo por cinco años, con el quinteto viaja a la Habana donde permanece por dos años con presentaciones en teatros, centros nocturnos y emisoras de la capital cubana, de esa época data su cercanía con los integrantes de la Sonora Matancera en especial con el trompetista Calixto Leicea con quien le unió una gran amistad.

En la entrevista con Cesar Pagano el maestro Peguero le cuenta, como durante una de sus presentaciones en la Cadena de Las Americas y luego de haber interpretado dos canciones fue interrumpido para anunciar al mundo la terminación de la segunda guerra mundial. Otra afirmación de esa entrevista son sus dos años de formación académica estudiando canto y solfeo en una institución de arte en Puerto Rico , no hizo una precisión cronológica pero seguramente pertenece a la época de su regreso de Republica Dominicana, ya que después su vida profesional fue muy activa.

Corría el año 1948 cuando regresa de Cuba y el reconocido compositor y empresario Raymundo “Mundito” Medina (compositor entre otros de El Cuartito y El Juego de la Vida) lo contrata para actuar como solista con el respaldo de la Orquesta de Alberto Socarras el reconocido flautista y director cubano (a quien se le atribuye el primer solo de flauta en la historia del jazz) en el Teatro Hispano ubicado en la Quinta Avenida con 116. Esta temporada fue mucho más allá de los dos meses que inicialmente fueron consideradas sus actuaciones, valiéndole los reconocimientos y la aceptación del público neoyorkino de la gran manzana. El maestro Peguero trabajo indistintamente con diversos grupos y orquestas a lo largo de su vida musical y esta época no fue la excepción, se dice que trabajo con la orquesta de Miguelito Valdés a quien le atribuyen el descubrimiento de sus calidades como corista y su recomendación a productores discográficos para el desempeño de tal función que hoy lo distingue como uno de los mas prolíficos y solicitados coristas de la música del caribe.

Vale la pena mencionar los comentarios de Yayo al respecto, en la entrevista concedida al musicólogo Pagano: ¡Yo no soy corista!, soy solista; nunca he sido corista de ninguna orquesta, mi labor se ha limitado a los estudios de grabación, le repito no soy corista, los productores siempre llamaron a los mas importantes para esa labor, Héctor Lavoe, Ismael Miranda, Adalberto Santiago, fueron coristas en muchas grabaciones; yo tengo facilidad para aprenderme los temas rápidamente y por eso soy muy solicitado, cuando muchos necesitan un día yo lo logro en una hora, afirmaba enfáticamente el vocalista puertorriqueño.

Respecto a los dos años siguientes, el señor Walter Magaña afirma que Yayo trabajo en el Teatro Apolo entre 1950 y 1952 antes de su vinculación a la orquesta de planta del conocido Club Caborrojeño que era dirigida por el trompetista y compositor puertorriqueño Roberto “Tito” Mendoza, anecdóticamente era a Charlie Figueroa a quien iban a contratar, pero debido a problemas personales este no pudo cumplir el compromiso dando cabida al tenor juanadino. Por esa época se une al Cuarteto Flores haciendo dueto con un viejo conocido Santiago “Chago” Alvarado con quien había compartido en la etapa del Quinteto de Celso Vega en la CBS, Chago Alvarado fue también pilar fundamental del famoso Trío San Juan, de esa época quedaron registrados temas como Veleidosa y Mañana es Domingo de la autoría de Don Pedro Flores.

En la etapa del Club Caborrojeño y después de que la orquesta de planta se disolvió, es suplida por la orquesta de Johnny Segui; Segui tresero, bajista y director de orquesta contó con la participación de mucha de la elite de la música afro caribeña en sus formaciones, en una entrevista para Latín Beat Magazín afirma: “durante los comienzos de los años 50´s Bobo (Willie) era mi bongosero, Santamaría (Mongo) era mi conguero, Yayo era mi vocalista y Papi Pagani (hijo de Federico Pagani el empresario y manager de grandes músicos) era mi timbalero, en 1951 ingreso Charlie Palmieri como pianista”; entre otros músicos que integraron el grupo de Segui y alternaron en la época de Yayo, están Willie Rosario, Mario Román, Larry Sposito y Johnny Ruiz ; como podrá deducir el lector estamos hablando de una agrupación de quilates, la cual al parecer no dejo registros fonográficos aunque se afirma que la orquesta grabo un larga duración para el sello Ansonia, donde quedo plasmada la voz de Yayo en los coros en compañía de Pellin , El Pompo y Wilfredo Figueroa, el ritmo que impero en este trabajo fue el cha cha cha que no era precisamente el fuerte de la orquesta. Parece que la estadía de Yayo con la orquesta de Segui se prolongo durante tres años aproximadamente, como lo comente anteriormente el Maestro Peguero alterno con otras formaciones además de su participación en coros con diversos grupos, orquestas, sextetos etc. durante esa época.

Por esta época Yayo organiza su propia orquesta, aventura que se prolonga por cerca de doce años que no fue obstáculo para que sus actuaciones y grabaciones con otros grupos se siguieran sucediendo; con su grupo regresa a Puerto Rico y realiza giras por Latinoamérica con excepción de Venezuela donde por impedimentos de la Asociación de Músicos no pudo ser incluida en la gira. Regresa a Puerto Rico donde hace presentaciones en Night Clubs y en la televisión como solista; en 1960 vuelve a Republica Dominicana para trabajar con la Orquesta San José bajo la dirección de Ramón “El Papa” Molina. Con esta agrupación realizo varias grabaciones entre las que se destacan los boleros Malcriada de Facundo Rivero y Aquella risa loca de Samuel Herreros. En ese ínterin alterna con la Sonora Matancera en la mayoría de bailes de la famosa agrupación cubana en la ciudad de Nueva York y donde afirma su relación con los miembros la que seria su casa por más de 23 años.

Por el año 1961 encontramos a Yayo involucrado en una aventura emprendida por Al Santiago ingenioso empresario de la música latina, quien hace una analogía de las famosas descargas cubanas, un proyecto lleno de espontaneidad y virtuosismo, donde no se tenia definido los temas a interpretar salvo algunas sugerencias de Al, todo producto de la necesidad de que se plasmara una legitima Jam Sessions , Alegre All Stars es otra muestra del aporte de Yayo en los proyectos mas importantes del movimiento de la música latina en la gran manzana, que se ampliaría con su participación el Cesta All Stara un apéndice de lo iniciado con Alegre.

En 1963 Don Pedro Flores llama nuevamente a Yayo a una gira por México con su Cuarteto y que se prolongo exitosamente por casi un año con presentaciones en teatros de revistas, cabaret y programas de televisión, en la que seria a la postre la ultima gira del eximio compositor boricua con su conjunto. Durante este periplo por México, Yayo le cuenta a Omar Hernández conductor del programa radial Swing Latino que el Cuarteto Flores grabo dos discos para el sello Mussart. Yayo regresa de nuevo a Puerto Rico donde se reúne con el compositor Roberto Anglero y graba La Pared con un rotundo éxito, este tema de gran difusión en los 60´s tuvo diferentes versiones además de la de Pegueros, Daniel Santos, Roberto Ledesma y Felipe Pirela entre otros. Por esta época se integra a la Orquesta Panamericana del maestro Líto Peña grabando temas de tanta aceptación como los boleros del maestro Héctor Urdaneta: Cosas de la Vida, Vagabundo y Melodía.

No pude ubicar en el tiempo el trabajo publicado por el sello Borinquen titulado Yayo “El Indio” donde figuran temas como el Guajiro de Cunagua, El Ausente, El Yoyo, Regálame el cielo y La gaviota entre otros, Yayo es acompañado por la orquesta de Mad Mandy; reza en el álbum que los arreglos y dirección son de Mandy Viscozo y que fue grabado en Santo Domingo, Republica Dominicana, pero en el no figura mayor información.

Retorna a Nueva York y en 1965 participa de una grabación que es considerada una verdadera joya en Colombia: “The New Latin Dance Craze – Charanga Pachanga” con la orquesta del pianista, compositor y director cubano Oscar Bouffartique autor de composiciones como la legendaria Burundanga canción emblemática de Celia Cruz, Señorita Catalina y Muñecas del Cha Cha Cha entre otras, en Bouffartique y su Charanga, Yayo comparte con Tony Molina y el recordado Frank Soufront, Charanga en Puerto Rico, Con Dulzura, A saltar la reata, Que siga el ritmo y Charanga en New York entre otros son títulos de este excelente larga duración grabado para la CBS.

Desde el año 1965 a 1971 Yayo reside en México actuando en sitios como el Teatro Blanquita, La Terraza Casino, Teatro Lírico, además de hoteles y cabarets de prestigio de la capital azteca, se suman presentaciones tanto en televisión como en la radio en Televisa y la XEW con resultaron de gran éxito, alterno su estadía en la otrora ciudad de los palacios con giras y presentaciones por otros países y en producciones como la realizada con el timbalero neoyorkino Orlando Marín en el álbum del sello Fiesta “Esta en algo” grabado en 1967 y del cual se destacaron en la voz de Peguero temas como “Un Sueño”, “La banda llego”, “Vida” y “Se mueren”, en esta producción alterno con el vocalista cubano Justo Betancourt. En la capital mexicana el cantante afirma realizo dos grabaciones para el sello Orfeón, esta etapa del interprete borincano esta marcada por una tendencia a los temas románticos y su consolidación como bolerista.

Hay dos producciones de Joe Caín una de 1972 para el sello Tico y otra para el sello Alegre correspondiente a 1973 donde se puede apreciar la hermosa voz de Yayo con los arreglos de Javier Vásquez, Charlie Palmieri y Joe Caín grabadas en Nueva York y que son las de mayor circulación en la actualidad con la voz de Eladio Peguero, como líder.

En su carrera musical tuvo oportunidad de alternar ya sea como solista o con su orquesta con la Sonora Matancera, pero es hasta inicios del año 1971 en que su vinculación toma visos de permanencia, el cubano Justo Betancourt le solicita lo reemplace en los compromisos que la Sonora tiene durante los Carnavales de Caracas, Yayo recibe la acogida y aprobación de Rogelio Martínez y los demás integrantes del conjunto cubano, además de las presentaciones en Venezuela, los acompaña a Curazao y a una serie de presentaciones en la Caseta Matecaña en territorio colombiano, el cantante juanadino alternaba con Roberto Torres el poderoso cantante cubano;

de paso narra en una entrevista como debido a una grabación y un contrato con otra disquera Torres nunca grabo con la Sonora como vocalista principal; una vez terminada esta gira pretende regresar a México a cumplir con compromisos contraídos pero es convencido por Rogelio para que se una de una vez por todas con la Matancera, unión que se prolongaría tanto tiempo, que después de Caito es el cantante que mas tiempo permaneció en la celebre agrupación denominada “El Decano de los Conjuntos Cubanos”.

La permanencia de Eladio Peguero Vega con la Sonora Matancera se prolongo hasta el año 1994, mes de agosto donde agotado de viajes y presentaciones decide quedarse en su patria. Durante su paso por la Sonora vocalizo 44 canciones de la discográfica de la Matancera, además de muchas otras en que hizo coros. Se destacan temas Mosaico Antillano, La Vecina, Maní Tostao, El Gallo, La Gallina y El Caballo etc. Le cuenta Yayo a Omar Hernández en su entrevista del año 1986 que grabaron 30 canciones para el sello Orfeón que fueron presentados en un álbum titulado Salsa con la Sonora Matancera, 50 Aniversario, donde comparte la responsabilidad vocal con Welfo y los habituales coros de la Matancera – Rogelio-Caito-Yayo y escuchamos en los coros a Roberto Torres. Como dato anecdótico sobre estas pistas de la Sonora Matancera grabo Miguelito Valdés un álbum similar y otro tanto Perucho Navarro según afirmación de Yayo.

Yayo “El Indio” realizo giras con la Sonora por distintos países que incluyen América Latina y Europa con éxitos inolvidables para el interprete, guarda gratos recuerdos del concierto realizado en Cali donde según los medios se reunieron alrededor de 200000 personas y sensación igual le provoca el realizado en Tenerife, España con una cifra similar de asistentes y que confirmaron la aceptación internacional del conjunto cubano.

Además de ser una de las estrellas del concierto realizado en el Carnegie Hall y días mas tarde en el Central Park con motivo de los 65 años de la Sonora; es Yayo el vocalista de la ultima producción – a la fecha – de la Sonora Matancera realizada en 1993 y que fue titulado “De Nuevo México” una producción para el sello WEA, que la verdad nunca se le dio el reconocimiento que se merece, además de que no tuvo la promoción que por esta época es indispensable para el éxito de una grabación, cabe recordar Cumbia con Melao de Luisin Landaez , Pena de Amor, de la compositora colombiana Maria Margarita Pinillos “Arabella” y un homenaje a México, de la pluma del compositor puertorriqueño Raúl Marrero, es en general una buena producción que vale la pena recordar, cuenta con un coro muy salsero a cargo de Frankie Vásquez, Adalberto Santiago y Willy “El Baby”.

Antes, en el año 1990 colaboro en la producción del colombiano Víctor Sánchez “Patillas” denominada Salsa Sudada para el sello Valdesa Records, en esta producción alterno con músicos y cantantes de la categoría de Mario Muñoz “Papaito”, Adalberto Santiago, Herman Olivera y Melcochita; su voz se deja escuchar en el tema “Celia, cosa Violenta” un homenaje a la Guarachera de Cuba, por cierto gran amiga del boricua.

Luego de la salida de la Sonora, Yayo se refugia por un tiempo en Puerto Rico trabajando con la orquesta de Cesar Concepción en el Hotel Caribe Hilton de San Juan, por esta época la orquesta no tenia el brillo ni la dirección de su fallecido director.

Posteriormente regreso a Nueva York ciudad donde falleció en el año 2000 victima de leucemia. La familia de Yayo estaba compuesta por cuatro hijos, tres de su primer matrimonio y uno de su unión con su segunda esposa Raquel, ninguno tuvo nexos con la música según afirmaciones del propio maestro Peguero. Su esposa Raquel Méndez ordeno la cremación de su cadáver y posterior traslado a Puerto Rico donde reposa en el panteón de propiedad del empresario Mariano Artau y donde también descansan los restos de su amigo Daniel Santos.

Eladio Peguero Vega es uno de los grandes interpretes de la música del caribe, una voz poderosa, bien entonada como pocas, su voz como su personalidad cautivaban a sus admiradores, sin poses, siempre dispuesto y amable con quienes le requerían, gozo del aprecio y el respeto de sus colegas, directores y empresarios, definitivamente Yayo fue un Grande.

La discografía de Yayo El Indio, es algo complejo de relacionar, el cantante menciona constantemente obras realizadas con su orquesta pero que son de difícil consecución; además la cantidad de trabajos en que figuro como coristas retan a los expertos en la elaboración de su discografía. En la semblanza que realizo el Señor Walter Magaña para Herencia Latina se encuentra un acercamiento a la totalidad de su obra, que seguramente se puede enriquecer aun más con la contribución de coleccionistas y expertos en el tema.

El presente articulo es un trabajo realizado a partir de dos entrevistas facilitadas por investigadores en el tema: una de Cesar Pagano musicólogo, columnista e investigador, realizada en 1984 en el Estadio El Campin, y publicada en un homenaje a Yayo El Indio en su programa “Songoro Cosongo Son para un Sonero” y la otra una entrevista realizada en el año 1986 por el Señor Omar Hernández cuando laboraba para la Emisora Latina Stereo y quien ha sido director de el espacio radial Swing Latino programa radial que ha sido difundido en varias emisoras y quien es uno de los máximos cultores de la Sonora Matancera.

Además fueron consultados los siguientes artículos que relaciono con su autor respectivo: Historia de la Sonora Matancera 1ª edición Héctor Ramírez Bedoya Enciclopedia Discográfica de la Música Cubana 1925 – 1960 Cristóbal Díaz Ayala Eladio Peguero “Yayo El Indio por Walter Magaña publicado por Herencia Latina Boletín # 30 Corporación Club La Sonora Matancera; Yayo un Indio que llego tarde a la Sonora por Guillermo Grosso Peralta
Johnny Segui y los Dandys del 42 por Jaime Jaramillo – publicado por Herencia Latina Yayo El Indio por Miguel López Ortiz – Fundación Nacional para la cultura popular

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